La compañía japonesa Toshiba ha cerrado un importante ciclo dentro de su división de PC, ha oficializado su retiro del negocio de los portátiles después de 35 años dentro de la industria. La empresa vendió su participación restante del 19,9 por ciento de su marca de portátiles Dynabook a Sharp.

Cabe mencionar que hace dos años, en 2018, la compañía había vendido el 80,1 por ciento de su negocio de PC a Sharp por poco más de 36 millones de dólares. Después de esta adquisición, el fabricante Sharp ejerció su derecho de comprar la participación restante el pasado mes de junio y el cuerdo se cerró el pasado 4 de agosto.

Toshiba fue muy importante dentro de la industria de los ordenadores portátiles, incluso en la década de 1990 fue uno de los mayores fabricantes de PC, así como uno de los más importantes. Fue pionero, pues fue uno de los primeros en introducir computadoras portátiles disponibles comercialmente en 1980, por lo que su presencia era sinónimo de calidad y tecnología de vanguardia.

No obstante, con la llegada de los smartphones y la disminución de la cuota de mercados de los PC a nivel mundial, así como el enfoque desalineado y la poca importancia por innovar en estos productos catapulto a la compañía al fracaso y a la nula competitivas en el mercado, pues marcas como HP lograron desbancar a la empresa japonesa con ordenadores con características más importantes y funcionales.

De acuerdo con el comunicado oficial, Toshiba vendió alrededor de 17,7 millones de portátiles en 2011, pero en 2017 los números bajaron dramáticamente a tal grado de vender solo 1,4 millones de unidades en todo el mundo, por lo que este negocio ya no parecía del todo rentable. Ahora, tenemos que decir adiós a las laptops Toshiba, las cuales compitieron en el rubro empresarial y comercial.

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